{"id":3853,"date":"2023-02-15T23:02:07","date_gmt":"2023-02-15T22:02:07","guid":{"rendered":"http:\/\/retirada37.com\/?p=3853"},"modified":"2023-02-15T23:02:07","modified_gmt":"2023-02-15T22:02:07","slug":"un-trajet-que-ma-mere-a-du-effectuer-en-quittant-lorphelinat-de-guadalajara-en-direction-de-la-catalogne","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/retirada37.com\/?p=3853","title":{"rendered":"Un trajet que ma m\u00e8re a d\u00fb effectuer en quittant l&rsquo;orphelinat de Guadalajara en direction de la Catalogne"},"content":{"rendered":"<div class=\"c-header\">\n<div class=\"news-header\">\n<h1>Article du journal ElDiario.es<\/h1>\n<h1 class=\"title\">Guadalajara reconstruye la memoria de los \u2018ni\u00f1os de la guerra\u2019<\/h1>\n<ul class=\"footer\">\n<li>\n<h2>El estallido del conflicto civil, en 1936, condujo a alrededor de tres mil ni\u00f1os espa\u00f1oles al exilio en diferentes pa\u00edses, donde crecieron, sin olvidar nunca su origen<\/h2>\n<\/li>\n<li>\n<h2>La exposici\u00f3n \u2018Entre Espa\u00f1a y Rusia\u2019 recuerda su historia, a trav\u00e9s de una muestra en el Archivo Hist\u00f3rico Provincial, que revela documentos in\u00e9ditos sobre estas evacuaciones infantiles<\/h2>\n<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"c-subheader\">\n<footer class=\"rs-pill\">\n<div class=\"edi-social-buttons\">\n<ul class=\"buttons-rs-panel\">\n<li><\/li>\n<li><\/li>\n<li>\n<div><\/div>\n<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<\/footer>\n<\/div>\n<div class=\"content-container col-12 col-lg-8\">\n<div class=\"c-content\">\n<div class=\"partner-wrapper opening\" data-mrf-recirculation=\"Apertura\">\n<div class=\"second-col\">\n<figure class=\"ni-figure\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/795de16a-5791-46c0-baba-5a2443cd556c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg\" alt=\"Ni\u00f1os de la guerra\" \/><figcaption class=\"image-footer\"><span class=\"title\">Ni\u00f1os de la guerra\u00a0<span class=\"author\">Foto: Archivo Hist\u00f3rico Provincial de Guadalajara<\/span><\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<footer class=\"news-info \" data-mrf-recirculation=\"firma\">\n<div class=\"info-wrapper\">\n<p class=\"authors\"><a href=\"https:\/\/www.eldiario.es\/autores\/raquel_gamo\/\">Raquel Gamo<\/a><\/p>\n<div class=\"date-comments-wrapper\"><span class=\"day\">10 de febrero de 2018<\/span>\u00a0<span class=\"hour\">20:54h<\/span><\/div>\n<\/div>\n<\/footer>\n<\/div>\n<div class=\"partner-wrapper article-page__body-row \">\n<div class=\"second-col\">\n<p class=\"article-text\">\u201cUna ma\u00f1ana me despert\u00e9 con mucho calor en los pies, no ve\u00eda m\u00e1s que llamas a mi alrededor y sal\u00ed corriendo asustada hasta que ca\u00ed por un agujero\u201d. \u00c9ste es el testimonio de Mar\u00eda Teresa Palacio, una de las \u2018ni\u00f1as de la guerra\u2019 que, a los siete a\u00f1os de edad, se vio forzada a marchar al exilio por el avance imparable de la Guerra Civil en 1937.<\/p>\n<p class=\"article-text\">Dejaba atr\u00e1s a su madre Isabel, que la hab\u00eda criado sola hasta entonces, a camino entre Madrid y Sotodosos, un pueblecito de la provincia de Guadalajara de donde proced\u00eda su familia materna. Hoy, 81 a\u00f1os despu\u00e9s de aquella inolvidable experiencia, Mar\u00eda Teresa, a sus 88 a\u00f1os, comparte feliz su historia desde Guadalajara con\u00a0<a class=\"link\" href=\"http:\/\/www.eldiario.es\/clm\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-mrf-recirculation=\"links-noticia\">eldiarioclm.es<\/a>. La acompa\u00f1a su hija Rosa Garc\u00eda, que plasm\u00f3 su azarosa biograf\u00eda, a modo de homenaje a su madre en el libro \u2018Los baches del camino\u2019.<\/p>\n<div class=\"edi-advertising ad__no-dotted ad__no-legend ad-desktop-intext hide-in-mobile\">\n<div class=\"advertising-wrapper\">\n<div id=\"10_mediumRectangle\" class=\"advertising\" data-google-query-id=\"COyn7ajBmP0CFYEO0wodSfYIyQ\">\n<div id=\"sm-it-main-container-1676497889532\" class=\"sm-it-main-container\" data-it=\"6619fbaf-4de7-41ba-ad72-4d7020fbdf16\" data-device=\"desktop\" data-index=\"0\">\n<div id=\"sm-reference-1676497889532\" class=\"sm-reference\"><\/div>\n<\/div>\n<div id=\"google_ads_iframe_\/123333327\/eldiario.es\/noticia_intext_0__container__\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p class=\"article-text\">La historia de supervivencia de Mar\u00eda Teresa arranca en la inclusa de Guadalajara, desde donde parti\u00f3 camino de Catalu\u00f1a en julio de 1937, cuando la ofensiva de las tropas fascistas hab\u00eda bombardeado la ciudad alcarre\u00f1a, por segunda vez, destruyendo el internado en el que viv\u00edan los peque\u00f1os. Entonces, el Gobierno republicano organiz\u00f3 cuatro expediciones, entre 1937 y 1938, con el objetivo de evacuar a los ni\u00f1os del peligro que entra\u00f1aba el enfrentamiento civil. \u201cRecuerdo que fue un viaje largu\u00edsimo en diez camiones y muchos compa\u00f1eros murieron por el alcance de las bombas de la aviaci\u00f3n nacional\u201d, explica Palacio.<\/p>\n<figure>&lt;img class=&quot;lazy entered loaded&quot; src=&quot;data:;base64,\u00a0\u00bb alt=\u00a0\u00bb\u00a0\u00bb data-ll-status=\u00a0\u00bbloaded\u00a0\u00bb \/&gt;<\/figure>\n<p class=\"article-text\">Despu\u00e9s de semanas de viaje, hambre y miedo, la expedici\u00f3n lleg\u00f3 a Barcelona y Terrasa, ciudades donde los ni\u00f1os permanecieron varios meses en distintos orfanatos hasta que prosiguieron la ruta hacia los campamentos de acogida en Francia. \u201cEn Catalunya no lo pas\u00e9 mal, aunque cog\u00ed el sarampi\u00f3n, me cortaron el pelo y solo com\u00edamos cuando ven\u00edan los militares a la inclusa. Sufrimos hambre, pero hab\u00eda una mujer buena que nos alimentaba con patatas\u201d, relata Mar\u00eda Teresa.<\/p>\n<p class=\"article-text\">Uno de los periodos m\u00e1s delicados del exilio para esta ni\u00f1a de ocho a\u00f1os transcurri\u00f3 a su llegada al campamento, ubicado al sur de Francia, cerca de la frontera con Espa\u00f1a. Seg\u00fan cuenta la protagonista, \u201cestaba herida en la cabeza, padec\u00eda del est\u00f3mago y no pod\u00eda comer\u201d.<\/p>\n<p class=\"article-text\">Entonces, el destino de Mar\u00eda Teresa dio un vuelco inesperado, cuando conoci\u00f3 a su familia de acogida; un hecho que la alej\u00f3 del grupo de compa\u00f1eros de evacuaci\u00f3n: \u201cMi mam\u00e1 Berta, que trabajaba en el campamento de voluntaria, me regal\u00f3 chocolate para que lo compartiera con los amigos, pero ten\u00eda tanta hambre que me lo com\u00ed todo\u201d. A partir de ese primer contacto, la convivencia con sus padres franceses en la localidad de Bagn\u00e8res de Bigorre, en la regi\u00f3n gala de los Altos Pirineos, marc\u00f3 un punto de inflexi\u00f3n en la vida de Mar\u00eda Teresa hasta que finaliz\u00f3 la II Guerra Mundial. \u201cCrec\u00ed feliz junto a mis padres, aprend\u00ed franc\u00e9s en el colegio, viaj\u00e9 a Par\u00eds y disfrut\u00e9 de todas las comodidades\u201d. Un tiempo que le sirvi\u00f3 a Mar\u00eda Teresa para recuperarse de las heridas de la guerra y recuperar su infancia, lejos de la guerra fratricida, que fractur\u00f3 tantas familias. A pesar de todo, el recuerdo de su madre Isabel permaneci\u00f3 vivo, gracias a lo que le contaba de ella su madre adoptiva.<\/p>\n<figure>&lt;img class=&quot;lazy entered loaded&quot; src=&quot;data:;base64,\u00a0\u00bb alt=\u00a0\u00bb\u00a0\u00bb data-ll-status=\u00a0\u00bbloaded\u00a0\u00bb \/&gt;<\/figure>\n<p class=\"article-text\">A mediados de los a\u00f1os 40, Berta y su marido, un excombatiente de la I Guerra Mundial, deciden adoptar a la ni\u00f1a Teresa. Al mismo tiempo, desde Espa\u00f1a, su madre Isabel, angustiada, porque pensaba que su hija hab\u00eda muerto, averigua que fue una de las ni\u00f1as desplazadas a Francia y lucha por encontrarla para que vuelva a casa. \u201cBerta ofrece a mi abuela Isabel y a su familia instalarse en Francia para reencontrarse con su hija, pero mi abuela se neg\u00f3 y consigui\u00f3 traer a su ni\u00f1a de vuelta\u201d, explica Rosa Garc\u00eda.<\/p>\n<p class=\"article-text\">El retorno de Mar\u00eda Teresa a Espa\u00f1a con 16 a\u00f1os se convirti\u00f3 en la etapa m\u00e1s dura del exilio. Pasaba de vivir en un pa\u00eds desarrollado y pr\u00f3spero a otro, inmerso en las penurias de posguerra. Esa etapa conmocion\u00f3 a Mar\u00eda Teresa por la miseria que se viv\u00eda en el pueblo. \u201cLlegu\u00e9 con sombrero, ropa y zapatos y en el pueblo no hab\u00eda ni luz, ni suelo ni ba\u00f1o. Tuve que trabajar en el campo y fue duro\u201d. En estos a\u00f1os, Mar\u00eda Teresa acudi\u00f3 tambi\u00e9n a la escuela para aprender a hablar y escribir espa\u00f1ol. Su madre era consciente de que la ni\u00f1a necesitaba educarse. Poco despu\u00e9s, la escasez de la familia empuj\u00f3 a Mar\u00eda Teresa a la independencia. En los a\u00f1os siguientes, Mar\u00eda Teresa trabaj\u00f3 en Guadalajara sirviendo en una casa y bordando a mano para ganarse la vida, hasta que finalmente se instal\u00f3 en Madrid, su ciudad natal. All\u00ed comenzaba a construir su propia familia. Se cas\u00f3 con Eduardo, un alba\u00f1il manchego, que combati\u00f3 en el ej\u00e9rcito rojo. \u201cDeseaba tener una gran familia y estoy orgullosa de mis cinco ni\u00f1os, diez nietos y tres bisnietos\u201d, concluye.<\/p>\n<h3 class=\"article-text\">\u2018Los ni\u00f1os de la guerra\u2019<\/h3>\n<p class=\"article-text\">El relato de Mar\u00eda Teresa, \u00c1ngel, Araceli da voz al legado de los \u2018Ni\u00f1os de la Guerra\u2019, la historia de miles de peque\u00f1os espa\u00f1oles que vieron c\u00f3mo su infancia se fren\u00f3 en seco por culpa de la guerra y debieron emigrar a otros pa\u00edses para sobrevivir. El estallido de la Guerra Civil, en julio de 1936, trastorna la vida pol\u00edtica y social de Espa\u00f1a. Tambi\u00e9n la educaci\u00f3n y la infancia. Es el fen\u00f3meno que la profesora e investigadora de la Universidad de Alcal\u00e1, Ver\u00f3nica Sierra, denomina como \u2018socializaci\u00f3n b\u00e9lica\u2019: \u201cLas guerras contempor\u00e1neas se caracterizaron por ser totales, implicaron\u00a0 a toda la poblaci\u00f3n, de tal forma que la sociedad y la econom\u00eda giraban alrededor del conflicto. A los ni\u00f1os se les involucr\u00f3 en la guerra, a trav\u00e9s de su adoctrinamiento ideol\u00f3gico en la escuela y mediante la literatura y los juegos\u201d.<\/p>\n<figure>&lt;img class=&quot;lazy entered exited&quot; src=&quot;data:;base64,\u00a0\u00bb alt=\u00a0\u00bb\u00a0\u00bb \/&gt;<\/figure>\n<p class=\"article-text\">En este contexto hist\u00f3rico, el enfrentamiento b\u00e9lico convirti\u00f3 a los ni\u00f1os en sujetos activos de la guerra. Sin embargo, a medida que avanzaba el conflicto, \u201cla elevada mortalidad, la falta de higiene, las enfermedades y el hambre llevaron al Gobierno de la Rep\u00fablica a organizar la evacuaci\u00f3n de los menores para salvaguardarles del peligro de los bombardeos\u201d, explica Ver\u00f3nica Sierra a este digital.<\/p>\n<p class=\"article-text\">La evacuaci\u00f3n de los ni\u00f1os se planific\u00f3 en dos fases. La primera de ella se desarroll\u00f3 entre 1936 y 1939 hasta la ca\u00edda de Catalu\u00f1a. Durante este periodo, las autoridades desplazaron a los menores a las colonias escolares situadas en Levante, para sortear los efectos devastadores del conflicto. A pesar de que la evacuaci\u00f3n se inici\u00f3 con celeridad, la guerra provoc\u00f3 la muerte de 140.000 ni\u00f1os. La Guerra Civil se sald\u00f3 con medio mill\u00f3n de v\u00edctimas.<\/p>\n<p class=\"article-text\">El avance del bando sublevado hacia el este del pa\u00eds provoca que no se pueda garantizar la seguridad de los menores desplazados a Valencia y Catalu\u00f1a. Es el momento en el que arranca la internacionalizaci\u00f3n de las cuatro expediciones de los \u2018ni\u00f1os de la guerra\u2019, que, desde mediados de 1937 hasta finales de 1938, condujeron a 2.895 ni\u00f1os al exilio en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. \u201cAlgunos pa\u00edses como Francia, Inglaterra, B\u00e9lgica, M\u00e9jico y Rusia que decidieron no intervenir en la guerra espa\u00f1ola, respondieron al llamamiento de acogida a la infancia que realiz\u00f3 el Gobierno y se hicieron cargo del cuidado y educaci\u00f3n de miles de ni\u00f1os, despu\u00e9s de que Alemania e Italia apoyaran a Franco en la contienda\u201d, afirma Sierra.<\/p>\n<p class=\"article-text\">El exilio de los ni\u00f1os a la URSS se desarroll\u00f3 de una forma diferente a las evacuaciones a otros pa\u00edses europeos. Rusia, n\u00facleo del comunismo, se convirti\u00f3, en la mayor\u00eda de los casos, en un \u201cexilio sin retorno, porque nadie esperaba que la Rep\u00fablica perdiera la guerra y que estallase luego la II Guerra Mundial\u201d, asevera la investigadora. La vida cotidiana de estos infantes se desenvolvi\u00f3 \u201ccon un trato privilegiado\u201d en las diecis\u00e9is \u2018Dietsky Dom\u2019 o Casas de ni\u00f1os, repartidos por toda la Federaci\u00f3n Rusa hasta los primeros a\u00f1os la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n<p class=\"article-text\">Los propios ni\u00f1os relataban en la correspondencia que enviaban a sus familias que \u201caqu\u00ed estamos como en jauja. Comemos cuatro veces al d\u00eda, nos levantamos de la cama, nos lavamos y vamos a almorzar. Nos suelen dar dos cachos de pan con mantequilla y otro con queso y una taza o un vaso de chocolate\u201d. Adem\u00e1s, entre las viandas de que disfrutaban se encontraba el caviar o \u201cesas cosas negras que nos gustaban nada\u201d. Laura Garc\u00eda, una de las \u2018ni\u00f1as de la guerra\u2019, mand\u00f3 unas miguitas de pan blanco dentro de una carta dirigida a su madre en la que le explicaba c\u00f3mo se sent\u00eda en su nuevo hogar. Durante este tiempo, el Gobierno sovi\u00e9tico cre\u00f3 \u2018un microclima\u2019 en estas casas de acogida, que marc\u00f3 la instrucci\u00f3n que recibieron estos ni\u00f1os, siempre vinculada a su origen. De este modo, la educaci\u00f3n inclu\u00eda el estudio de la cultura espa\u00f1ola, la lectura del Quijote o el aprendizaje de los bailes folkl\u00f3ricos.<\/p>\n<p class=\"article-text\">La invasi\u00f3n de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica por el ej\u00e9rcito de Hitler, a finales de 1941, supuso un cambio radical en el devenir de estos peque\u00f1os. \u201cAlgunos ni\u00f1os se vieron envueltos en una arriesgada evacuaci\u00f3n a lugares lejanos como Siberia, mientras que los mayores combatieron en el frente o en la retaguardia de la guerra, como forma de recoger el testigo de sus padres en la lucha contra el fascismo\u201d, asegura Sierra.<\/p>\n<p class=\"article-text\">Al t\u00e9rmino del conflicto mundial, en 1945, la suerte que corrieron estos ni\u00f1os fue dispar. Se estima que setenta murieron en el frente de la guerra. Otros perecieron por el hambre y el frio en la retaguardia;\u00a0 mientras que otros tantos fueron depurados por Stalin en Gulags o retornados forzosamente a Espa\u00f1a. A partir de este momento, su destino se desliga y cada uno se esfuerza por sobrevivir y formar su propia familia.<\/p>\n<p class=\"article-text\">En 1953, la muerte de Stalin abre la primera puerta al regreso a Espa\u00f1a, una vez que las relaciones diplom\u00e1ticas entre ambos pa\u00edses se normalizaron. Durante los a\u00f1os 60 y 70, muchos \u2018ni\u00f1os rusos\u2019 consiguieron volver en expediciones a un pa\u00eds, que ya no reconoc\u00edan como el de su infancia. \u201cMuchos ni\u00f1os fueron perseguidos, encarcelados y rechazados por sus familias; no se reconocieron sus matrimonios civiles ni estudios, explica la investigadora. Como consecuencia, muchos volvieron a Rusia. Otros regresaron, ya jubilados, en los a\u00f1os ochenta a algunos pa\u00edses como Espa\u00f1a o M\u00e9jico. En torno a un centenar de \u2018ni\u00f1os de la guerra\u2019 viven hoy para relatar su historia de exilio a las nuevas generaciones.<\/p>\n<figure>&lt;img class=&quot;lazy entered exited&quot; src=&quot;data:;base64,\u00a0\u00bb alt=\u00a0\u00bb\u00a0\u00bb \/&gt;<\/figure>\n<h3 class=\"article-text\">La exposici\u00f3n<\/h3>\n<p class=\"article-text\">\u2018Entre Espa\u00f1a y Rusia, recuperando la historia de los Ni\u00f1os de la Guerra\u2019 es la muestra que \u00a0exhibe actualmente el Archivo Hist\u00f3rico Provincial de Guadalajara sobre el exilio ruso de estos menores, que huyeron de la barbarie de la Guerra Civil. Esta exposici\u00f3n hist\u00f3rica hunde su origen en la publicaci\u00f3n de \u2018Palabras hu\u00e9rfanas\u2019, los ni\u00f1os y la Guerra Civil\u2019, el libro escrito por la historiadora Ver\u00f3nica Sierra, en 2009, que compendia multitud de documentos personales de ni\u00f1os, soldados y presos, que sufrieron el conflicto civil en primera persona, entre 1936 y 1939.<\/p>\n<p class=\"article-text\">Este proyecto cultural, subvencionado por el Ministerio de la Presidencia y en el que colaboran la Junta, el Archivo Hist\u00f3rico de Guadalajara (AHPG) y la Universidad de Alcal\u00e1, llega por vez primera a Guadalajara, despu\u00e9s de haber recorrido m\u00e1s de 50 ciudades espa\u00f1olas y francesas desde 2012. El objetivo de la muestra es \u201crecuperar una \u00e9poca de nuestra historia, a trav\u00e9s de un fondo documental desconocido hasta ahora que da a conocer al p\u00fablico las evacuaciones de ni\u00f1os guadalajare\u00f1os durante la Guerra Civil a Catalu\u00f1a y Rusia\u201d, explica a eldiarioclm.es Rafael De Lucas, director del Archivo Hist\u00f3rico de Guadalajara.<\/p>\n<p class=\"article-text\">Entre el material in\u00e9dito que aporta el AHPG a esta exposici\u00f3n destacan documentos administrativos de la inclusa de Guadalajara, registros de los ni\u00f1os que partieron al exilio, organizados por los pueblos de origen; telegramas o cartas familiares que \u201crecogen el sufrimiento, las emociones y frustraciones de los padres y los ni\u00f1os que, ahora damos a conocer al p\u00fablico\u201d, matiza De Lucas. Una serie de 40 fotos y unos 2.000 folios en los que se narra la vida cotidiana de los \u2018ni\u00f1os de la guerra\u2019 durante su estancia en las casas de acogida en Catalu\u00f1a y Rusia, a finales de los a\u00f1os 30. La muestra se completa tambi\u00e9n con objetos personales de los protagonistas como juguetes de \u00e9poca o las maletas que acompa\u00f1aron a los peque\u00f1os en su viaje.<\/p>\n<p class=\"article-text\">La exposici\u00f3n se organiza en seis paneles que siguen la evoluci\u00f3n de los \u2018ni\u00f1os rusos\u2019, en paralelo al contexto b\u00e9lico de la Guerra Civil y II Guerra Mundial (1939-1945), cuando los peque\u00f1os viv\u00edan ya en internados de Rusia. En los primeros dos paneles\u00a0 \u2018Guerra e infancia\u2019 y \u2018De la evacuaci\u00f3n al exilio\u2019 se describe con im\u00e1genes y textos c\u00f3mo el estallido del conflicto civil condicion\u00f3 la existencia de estos ni\u00f1os, que dejaron de jugar para participar de la realidad b\u00e9lica que les rodeaba. Adem\u00e1s se explica la planificaci\u00f3n de las cuatro evacuaciones con las que el Gobierno republicano alej\u00f3 a estos menores del horror de las bombas y de la pobreza.<\/p>\n<p class=\"article-text\">A continuaci\u00f3n, a trav\u00e9s del tercer panel \u2018Una patria, mil destinos\u2019 y del cuarto \u2018De Espa\u00f1oles a rusos. Vida Cotidiana, educaci\u00f3n y pol\u00edtica\u2019, se informa al visitante de c\u00f3mo se desarroll\u00f3 el exilio internacional de los ni\u00f1os, su acogida y educaci\u00f3n en los centros rusos, su nuevo hogar. Finalmente, los expositores quinto \u2018Entre dos guerras\u2019 y sexto \u2018Retornos y memorias\u2019 relatan la vivencia de estos peque\u00f1os al tener que sufrir un segundo exilio, propiciado por la invasi\u00f3n de la URSS por los nazis y el retorno a Espa\u00f1a, a partir de los a\u00f1os 60, cuando se reestablecieron las relaciones diplom\u00e1ticas entre Madrid y Mosc\u00fa.<\/p>\n<p class=\"article-text\">Al acto de inauguraci\u00f3n, celebrado en la sede del AHPG el 6 de febrero asistieron el Delegado de la Junta en Guadalajara, Alberto Rojo, adem\u00e1s de otras personalidades como el Embajador de Rusia en Espa\u00f1a; diversos pol\u00edticos de Guadalajara, representantes de la universidad de Alcal\u00e1 y el director de la UNED en Guadalajara, Jes\u00fas De Andr\u00e9s. Las conferencias a cerca del exilio y el retorno de los Ni\u00f1os de la Guerra estuvieron conducidas por la Comisaria de la exposici\u00f3n, Ver\u00f3nica Sierra y la profesora de la UNED, Alicia Alted.<\/p>\n<div id=\"container-after-news-outlook\"><\/div>\n<p class=\"article-text\">La muestra, que permanecer\u00e1 abierta hasta el pr\u00f3ximo 10 de abril en la sede del Archivo Hist\u00f3rico provincial de Guadalajara, se acompa\u00f1ar\u00e1 de una mesa redonda, moderada por Xulio y Pedro Garc\u00eda Bilbao, representantes del Foro por la Memoria de Guadalajara. El coloquio contar\u00e1 con el testimonio de los ni\u00f1os de la guerra, localizados, a trav\u00e9s de los fondos del archivo y de las bases de datos, que forman parte de la investigaci\u00f3n desarrollada por los hermanos Garc\u00eda Bilbao sobre los represaliados del franquismo en Guadalajara. Xulio Garc\u00eda, destaca la dificultad de identificar a los \u2018ni\u00f1os de la guerra\u2019, a trav\u00e9s del an\u00e1lisis de las sentencias de los represaliados de la dictadura, \u201cporque estas sentencias eran personales y no aportaban informaci\u00f3n sobre los c\u00f3nyuges o familiares de estos ni\u00f1os evacuados\u201d.<\/p>\n<p class=\"article-text\">Las visitas guiadas para escolares, la proyecci\u00f3n del documental \u2018El \u00faltimo maestro ruso\u2019 en marzo y una conferencia sobre las memorias de los \u2018ni\u00f1os de Rusia\u2019, en abril, cerrar\u00e1n este ciclo expositivo.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Article du journal ElDiario.es Guadalajara reconstruye la memoria de los \u2018ni\u00f1os de la guerra\u2019 El estallido del conflicto civil, en 1936, condujo a alrededor de tres mil ni\u00f1os espa\u00f1oles al exilio en diferentes pa\u00edses, donde crecieron, sin olvidar nunca su origen La exposici\u00f3n \u2018Entre Espa\u00f1a y Rusia\u2019 recuerda su historia, a trav\u00e9s de una muestra &hellip; <a href=\"https:\/\/retirada37.com\/?p=3853\" class=\"more-link\">Continuer la lecture de <span class=\"screen-reader-text\">Un trajet que ma m\u00e8re a d\u00fb effectuer en quittant l&rsquo;orphelinat de Guadalajara en direction de la Catalogne<\/span>  <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"footnotes":""},"categories":[2,15],"tags":[],"class_list":["post-3853","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualites","category-temoignages-et-recits"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/retirada37.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3853","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/retirada37.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/retirada37.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/retirada37.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/retirada37.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3853"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/retirada37.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3853\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3855,"href":"https:\/\/retirada37.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3853\/revisions\/3855"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/retirada37.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3853"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/retirada37.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3853"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/retirada37.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3853"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}